
Cómo las redes sociales nos alientan a bajar nuestra guardia
Entras en Facebook un día y tienes una petición para amistad proveniente de un completo extraño, que afirma haber asistido a la misma escuela que tú. Lo revisas y, tal cual, es del área y también es un miembro del grupo de alumnos. Aunque parece que nadie que tú conoces ha oído hablar de él, felizmente le das la bienvenida a tu zona. Además, ¡él solo tiene 10 amigos propios y te da un poco de lástima! (Tú, en cambio, tienes 160. ¡Eres popular!)
Ahora él está leyendo todas tus alimentaciones de noticias y revisando todos tus mensajes. El lee que tu esposo acaba de recibir una promoción en el trabajo ¡y que tú esperas ansiosa por el bono de Año Nuevo! Se entera de que eres una fanática de las películas y de que acabas de instalar un sistema de teatro en casa en el sótano. También lee que te encontraste con tu antigua profesora en el supermercado, por lo que sabe que todavía estas en esa área. Un vistazo rápido en las Páginas Blancas y ya tiene tu dirección.
Lo siguiente es que se entera a través de Twitter que odias las aerolíneas – estás en el aeropuerto ¡y tu vuelo para las vacaciones familiares a Vail se ha demorado! Y finalmente, obtiene lo que está buscando – fotos con confirmación de que tu familia entera está a dos mil millas de distancia, ¡esquiando felizmente por las laderas durante el día y metiéndose a la tina caliente en la noche! Tu única preocupación – otra vez, compartida con todos tus amigos de Facebook – ¡es que la tubería no se rompa en tu casa vacía, por todo el clima frío en el Este!
¿Qué está mal en esta historia? Bueno, lo has adivinado: tu nuevo amigo de Facebook no es ningún amigo. De hecho, ni siquiera es un ex estudiante de preparatoria. Es parte de un equipo profesional dedicado a robar casas que tiene a tu área en la mira, antes de moverse a otro lado.
El ascenso vertiginoso de las redes sociales en línea durante los últimos dos años ha tomado desprevenida a mucha gente. Están revelando información de una manera que nunca se les ocurriría si estuvieran frente a frente con alguien. Con un poco más que un nombre, un ladrón de identidades puede ponerse a trabajar. Con el tipo de información personal que navega libremente por la Web, es una fuente de tesoros para cada estafador y ratero que sepa conectar una computadora.
Sigue estas reglas de oro para mantener tu información privada y a tu familia a salvo:
• No seas ingenuo
Solo porque puedes compartir información privada con todo el mundo, eso no significa que debas hacerlo. Tu audiencia potencial es mucho más amplia que solamente tu familia y amigos. Si necesitas compartir información privada con ciertos individuos, usa a los grupos y a las características de los controles para privacidad que tienen la mayoría de las redes sociales, en lugar de los boletines públicos para mensajes.
• No seas demasiado amigable
Sé discriminatorio en relación con a quién invitas a tu red social. Nadie está obligado a aceptar peticiones de amistad. Tienes que pensar dos veces acerca de alguien que lo pida, declinar su petición, o simplemente ignorarla.
• Usa las herramientas de seguridad
Facebook y los otros grandes sitios de redes sociales se han vuelto más conscientes de la seguridad y ofrecen un abanico de características para cerrar tu perfil y mantener a tu información segura. Date el tiempo de conocerlas y de usarlas.
• Actualiza tus programas
Aún con las herramientas de seguridad mejoradas, tu cuenta de red social podría ser aún vulnerable a través de tu máquina de búsqueda o de tu correo electrónico. (La mayoría de las actualizaciones de las redes sociales todavía se envían a través de correos electrónicos.) Asegúrate de que tu navegador de Internet y otros programas estén al día con las últimas descargas y correcciones. Si estás usando Windows, obtén la descarga gratis de Microsoft Security Essentials.
• Nunca contestes a correos electrónicos inusuales o hagas clic en ligas desconocidas
Estafas en Facebook y ataques de "phishing" son comunes, y muchos de ellos usan nuestra apertura a las redes sociales para atraparnos. Nunca abras o respondas a correos electrónicos de fuentes desconocidas. Y nunca abras una liga o comiences una sesión, a menos de que provenga de una fuente confiable.
Visita The Online Mom y recibe mas información y consejos acerca de la tecnología para tus hijos.


