Ha sido una semana interesante para cualquiera que observa las tendencias tecnológicas y el impacto que tienen en nuestras interacciones sociales, particularmente entre los chicos.
Primero, el martes salió una nota editorial en el periódico The New York Times escrita por David Brooks, un autor y columnista respetado, en el que sugirió que la tecnología en general y el envío de textos en particular están minando los intentos de la gente joven para crear relaciones significativas y duraderas. Se atrevió hasta a sugerir que el rol que juega la tecnología hoy en la escena de las citas románticas representa un "bloqueo en el camino evolutivo social de la nación".
De manera previsible, el artículo del Sr. Brooks fue recibido con gritos de protesta por parte de la comunidad cibernética, en donde mucha gente sugirió que él estaba fuera de contacto con la cultura juvenil de hoy en día, y que sus historias de asociaciones al azar a través de mensajes de texto no son representantes en lo absoluto de lo que está pasando en la vida de una persona joven normal.
Después llegó un reporte de Pew Internet & American Life Project, que desafió un estudio altamente citado que sugería que la tecnología era un factor para que los americanos se volvieran más aislados socialmente. Los autores del estudio original describieron al surgimiento del Internet y de los teléfonos celulares como una de las tendencias que alejan a la gente de los entornos sociales tradicionales, reemplazándolos con relaciones más débiles y geográficamente más dispersas.
Un número de figuras nacionales se han sumado a esta teoría. Hasta la cabeza de la Iglesia Católica Romana de Inglaterra expresó su preocupación sobre los mensajes de texto y las redes sociales, con la sugerencia de que estas formas de comunicación están creando relaciones más superficiales y sin sentido.
En vez de eso, el estudio encontró lo opuesto. Cuando examinaron el total de las redes personales en línea y fuera de ella de una muestra de 2,512 personas viviendo en los Estados Unidos, encontraron que la tecnología era un habilitador de relaciones más fuertes y más diversas, en lugar de ser un factor que los haga sentir más aislados.
Con cualquier cambio, particularmente un cambio tan revolucionario como el del Internet y el de los aparatos de comunicación de hoy en día, existe una tendencia para mirar hacia el pasado con ojos melancólicos y a "cómo eran las cosas antes". En su columna, el Sr. Brooks recuerda cariñosamente a la era de los "Días Felices", cuando la tecnología no se interponía en los libretos aceptados socialmente, que guiaban a la gente joven "en el camino del deseo en el corto plazo, al compromiso a largo plazo".
El problema es que, cuando miramos hacia atrás, es probable que la experiencia actual no fuera tan buena como la recordamos. Pregúntales a los chicos de hoy en día y te dirán que esos mismos libretos sociales están prosperando a causa del Internet, no sufriendo por él.
En vista de la naturaleza tan confusa en el escenario de las citas románticas de hace 40 años, sospecho que, si les dieran a escoger, Fonzie, Richie y compañía felizmente hubieran evitado la cafetería ¡y en cambio hubieran sacado el teléfono celular!
¿Está ayudando o dañando la tecnología a la gente joven que trata de formar relaciones significativas? Comparte tus pensamientos con The Online Mom.

De

