No hay quien se resista a Facebook, y hasta la monarquía cae en la red.Lo recién ingresados son Haakon y Mette-Marit, príncipes herederos de la corona noruega que abrieron ya su página en la red social; lo dio a conocer ayer la casa real noruega.
Según la agencia de noticias 'NTB', ya antes los príncipes mantenían informados a amigos y seguidores sobre sus actividades a través de otra de las redes sociales más populares del momento, Twitter, pero quisieron ampliar sus formas de comunicación.
Rania de Jordania, reina de Internet, y los miembros de la Familia Real inglesa fueron pioneros en aprovecharse de las nuevas tecnologías para permanecer siempre cerca de sus seguidores.
Nadie toma las lecciones de sus padres tan a pecho. Es inevitable que hagamos algo que ellos podrían desaprobar –pero la mayoría de nosotros mantiene esas transgresiones en secreto. Pero, el asunto se complica cuando Facebook aparece.
Josh, fotógrafo profesional de 25 años, aprendió esto cuando posteó una foto que lo mostraba bebiendo cerveza. Sus padres, Cristianos conservadores, educaron a sus hijos con la mentalidad de que beber alcohol es un boleto directo al infierno. Cuando su mamá vio esa fotografía, le llamó de inmediato para darle un buen discurso.
"Ahora tengo que regular las fotografías que puedo publicar en Facebook", dice Josh.
Tips para lidiar con tu familia en Facebook
Por Chris Morris
1. Nunca hables de sexo
Cuando en tu Facebook estás conectado con amigos, es normal que de vez en cuando surja el tema del sexo. Pero en cuanto aparezcan tus padres se acabará la diversión. Mark tuvo una noche exitosa y regresó a casa para publicar su gloria en Facebook: "Noche increíble", escribió. "Se rompió la maldición de la sequía". Momentos después, su mamá oprimió el botón "like", mortificando a su hijo.
La situación es fácilmente reversible. Erin aprendió esto cuando su mamá de 54 años publicó haber tenido un gran día, incluidas sus 'olimpiadas de sofá". ¿La respuesta de Erin? "¡Asqueroso! ¡¡¡Asquerosooooooooo!!! ¡EWEWEW EEEWWWWWW!!!!!"
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2. Debes saber con quién hablas.
Es posible que alguien más en Facebook tenga tu mismo nombre –y si no tienes una foto en tu perfil, eso puede llevar a confusiones con los miembros de tu familia. Greg descubrió esto cuando recibió una nota de una mujer llamada Kathy, que trataba de conectarse con su hijo. Cortésmente, le dijo a la mujer que se había equivocado de persona, pero las cosas se pusieron raras.
Cinco mensajes más llegaron en el curso de las siguientes ocho horas, cada uno de ellos con reveladores secretos de la familia de Kathy –y cada uno más y más lleno de enojo. El divorcio desastroso. El sentimiento de soledad. El hecho de que Greg (su hijo) no le llamaba a su abuela. La amenaza de no darle más dinero. Greg hizo un poco de investigación y finalmente le dio otra cuenta de Facebook a dicha mujer, esperando que ahora sí pudiera contactarse con su verdadero hijo.
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3. Advierte a tus amigos
Aunque tú tengas bajo control lo que dices en Facebook para no quedar avergonzado ante tus padres, debes procurar que tus amigos también lo hagan –no sea que vayan a contar historias de tus borracheras o vicios.
Marissa, una estudiante de 14 años, posteó alguna vez algunas fotos suyas en línea. Naturalmente, como los adolescentes harían, uno de sus amigos hizo un comentario muy crudo al respecto (muy crudo como para volver a mencionarlo aquí). Ella entendió la broma, pero su tío Jeremy, no. El tío de inmediato escribió un "¡cuida tus palabras!", y al amigo no le quedó más que responder rápida (y cortésmente), para disculparse.
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4. Ten presente a la audiencia.
El hermano de Merry es un ministro en un colegio. Merry, una mujer de 38 años y madre de dos hijos, no se limita cuando tiene que opinar, así que cuando Kirk Cameron subió un video controvertido a YouTube, actualizó su estatus de Facebook, en el que decía "Kirk Cameron obtuvo a Jesús. Micheal J. Fox obtuvo Parkinson. Me encantaría ver un debate sobre Diseño Inteligente vs. Evolución entre Mike Seaver y Alex P. Keaton".
Resulta que muchos de los estudiantes de su hermano, se habían conectado en la red social con Merry –y notaron que los comentarios de la mujer eran contrarios a las creencias del ministro. Según Merry, ese post ha sido culpable de muchas discusiones, pero ambos han logrado mantenerlas únicamente en el teléfono.
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5. ¿Rebelándote? Se darán cuenta.
Nadie toma las lecciones de sus padres tan a pecho. Es inevitable que hagamos algo que ellos podrían desaprobar –pero la mayoría de nosotros mantiene esas transgresiones en secreto. Pero, el asunto se complica cuando Facebook aparece.
Josh, fotógrafo profesional de 25 años, aprendió esto cuando posteó una foto que lo mostraba bebiendo cerveza. Sus padres, Cristianos conservadores, educaron a sus hijos con la mentalidad de que beber alcohol es un boleto directo al infierno. Cuando su mamá vio esa fotografía, le llamó de inmediato para darle un buen discurso.
"Ahora tengo que regular las fotografías que puedo publicar en Facebook", dice Josh.
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6. Las bromas tienen un desfase generacional.
Lo que para ti y tus amigos puede ser de carcajada, podría ser difícil de explicar a tus padres (o de nuevo –Dios no quiera-, a tus abuelos). Esto es particularmente cierto con el humor inmaduro. PJ descubrió esto cuando posteó: "Mientras que yo aprecio que un dedicado Cristiano pueda querer tener una placa en su auto para celebrar a Jesús, debo decir que la mayoría de nosotros interpreta 'JISLORD' como algo completamente diferente".
Su madre, confundida, posteó en su status "Papá y yo no logramos descifrar lo que JISLORD es. Ayuda, por favor". Afortunadamente, alguien más pudo resolver su duda.
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8. Cuidado con los 'tags'.
Aparecen sin advertencia –fotografías tuyas posteadas por otras personas, que muchas veces te muestran en predicamentos que preferirías no contarle al mundo. Hay, por supuesto, cientos –si no es que miles- de historias de gente que ha sido 'tageada' en fotos embarazosas, y que rápidamente se vuelven de dominio popular.
Ese es un riesgo inminente al formar parte de Facebook, pero, lo que puede ser peor, es que tus papás decidan subir fotos tuyas de cuando eras pequeño. Michael aprendió esto cuando su madre subió una foto suya, de una ocasión en la que el chico vistió un tutú. Las experiencias de Tom son menos humillantes, pero van por la misma línea. "Las únicas fotos en mi Facebook (no tengo ni siquiera una foto de perfil), son las que mi hermana escaneó, de cuando tenía 8 años", cuenta el programador de 32 años.
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9. Cuidado con tus ideas políticas.
Las discusiones políticas ya no están confinadas únicamente a la sobremesa, gracias a Facebook. Ahora, los padres y sus hijos pueden debatir estos asuntos de manera que todo el mundo se entere de su opinión.
Algunas veces, estas discusiones se dan en un modo más pasivo-agresivo. Jason, un gerente bancario de 28 años, iba cruzando el puente de Brooklyn cuando vio un edificio que había dejado sus luces encendidas de un modo que se leía 'Vota por Obama'. Tomó una fotografía de aquello y lo subió a su Facebook, lo que hizo que esto se leyera en el muro de todos sus amigos, incluido el de su padre, quien apoyaba a McCain.
"Mi padre enloqueció y posteó decenas de cosas con tal de no ver más la fotografía que yo había publicado", recuerda Jason.
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7. Elimina los quizzes.
Hay una invasión de quizzes en Facebook, y hay quienes no pueden evitar resolverlos todos y postear sus resultados. Tristemente, cuando Lorenzo vio los resultados de su madre en el quiz 'Tu parte femenina' (ella resultó ser el pecho –acompañada por una imagen de un escote), fue demasiado para él. "Ew, mom. Ew", fue lo que comentó el chico.
Podría haber sido peor. Erin tomó el quiz 'Amante del día', sólo para descubrir que era compatible con su hermano.
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10.Acepta que, al final, tienes muy poco control.
Los filtros de privacidad pueden ayudar , pero no esperes que tus padres estén al día en ese tema. Si tus papás son tus amigos, es probable que tengas que enfrentar algunos momentos vergonzosos gracias a ellos.
Jim, editor de un diario, abrió su Facebook hace un par de años, pero pronto lo dejó en el olvido. Hace poco retomó su página e hizo amistad con su hija. "Cuando mi nombre apareció en su página, mi hija recibió una llamada de una de sus amigas del colegio diciendo: 'No puedo creer que le hayas permitido a tu padrastro meterse a Facebook', cuenta Jim. "Me encanta la palabra 'permiso' en esa oración".
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