
Estarías disculpado si se te hubiera olvidado que Apple fabrica computadoras. Con el lanzamiento de la iPad y toda la publicidad – mala y buena – que rodea al iPhone 4, se entiende cómo la Mac ha pasado a segundo término, cuando se trata de los últimos resultados del imperio siempre en expansión de Apple.
Sin embargo, a pesar del hecho de que probablemente ya no sea el producto insignia de Apple – esa descripción seguramente se aplicaría al iPhone – la Mac está viva y coleando. Para subrayar el punto, Apple esta semana develó una versión actualizada de su línea de computadoras de escritorio iMac.
Los aficionados de Mac conocerán a iMac como el burro de carga de la línea Mac. Colocado entre las muchas versiones de laptops – MacBook, MacBook Pro, MacBook Air – y la de más alto rango, la MacPro, la iMac es la alternativa natural para la PC operada con Windows; la máquina para el uso diario en el hogar o la oficina.
Con una excepción notable, las actualizaciones de este año son relativamente de bajo perfil. La mayoría de las mejoras se encuentran "debajo del cofre", enfocándose en el poder del CPU, una memoria mejorada y gráficas mejoradas. Las reseñas técnicas han sido casi universalmente positivas, y los comentadores hacen notar que hay velocidades más altas del procesador y mejoría en las tareas múltiples. La nueva tarjeta de gráficos mejora a la ya de por sí excelente experiencia multimedios, más notablemente para los jugadores.
La iMac viene con una opción de cuatro configuraciones: dos con una pantalla de 21.5 pulgadas y dos con una de 27 pulgadas. La ausencia de mejoras externas ha provocado que algunos reseñadores sugieran que la pantalla más chica es demasiado chica, en vista de la tendencia de algunos fabricantes de PCs de adoptar a las mega-pantallas. Algunos otros han resaltado a la ausencia continua de una entrada HDMI y a la falta de soporte para Blu-ray.
Mencionamos a la única excepción a las mejoras de bajo perfil y viene en la forma del ambiciosamente nombrado Apple Magic Trackpad. El Trackpad le otorga a los usuarios una nueva forma de interactuar con la iMac al introducir a los controles táctiles de la MacBook Pro, de la iPad y de varios de los productos móviles de Apple.
El Trackpad es una tabla plana de aluminio y vidrio que está diseñada para colocarse enfrente de la iMac a la misma altura y ángulo que el tablero inalámbrico. Los usuarios pueden hacer clic o doble clic en la tabla para usarla como un mouse, hojear a la tabla para pasar de página a página, pellizcar para hacer acercamientos, y usar todas las gesticulaciones que se han vuelto tan familiares con pantallas táctiles normales.
Aunque tomará algún tiempo para acostumbrarse a ello, y eventualmente podemos ver que el Trackpad se incorpore en el tablero, el aparato añade mucha flexibilidad al iMac y tiene mucho más sentido que el estarse estirando constantemente para embarrar a una pantalla. El TrackPad cuesta $69 más y, mientras que también funciona con otras computadoras Mac, necesitarán de capacidad Bluetooth inalámbrica y una actualización con el software Magic Trackpad.
La nueva línea iMac inicia con un costo de $1,199 por la versión de 21.5 pulgadas y 200 GB, y sube hasta $1,999 por el modelo de 27 pulgadas Quad-Core. Para los usuarios de poder con los medios para hacerlo, la línea iMac se mantiene como el Rolls Royce de la computación de escritorio - ¡una combinación envidiable de belleza y cerebro!


